jueves, 31 de mayo de 2012

Aquel que vendrá del mar...




Es tanta la alegría de este mes que simplemente me gustaría compartir con esos pocos que me siguen que estoy esperando mi segundo hijo.
Llevo trece semanas con él y lo amo desde el minuto uno. Se llamará Adrián y sólo espero que el mundo sea justo con él. Que este hoy que nos está tocando vivir cambie para que nuestros niños puedan crecer en unos tiempos de estabilidad y justicia social.
Ayer busqué el significado de ese nombre… Aquel que vendrá del mar…. Te espero

jueves, 5 de abril de 2012

En el mundo genial de las cosas que dices...



Para mi niño, las paradas
de taxi son coches a los que
se les han acabado las pilas...

En el mundo genial de las cosas que dices

viernes, 24 de febrero de 2012

Un año más


Hoy no vas a tener tu regalo de cumpleaños, pero quiero que tengas unas líneas de esas que no se borran con el tiempo.

Porque hoy intenté recordar el momento o los momentos que hicieron posible caminar en la misma dirección durante tantos años. Después de mucho pensar y de revisar cajas de recuerdos puedo decir que fueron las clases de Literatura las que lo hicieron posible: pupitres de madera y la Generación del 27.

Y también cartas, escritas en el 97 de mi puño y letra... nada de ordenadores. En esos tiempos en los que se buscaba un sobre y un sello y dejabas que se deslizase en el buzón con la esperanza de que llegase pronto.

En los años más perdidos me diste luz, y en los mejores sigues a mi lado. En mi casa no eres un amigo, eres familia. Testigo de mi boda  y de mis pasos. Porque eres y serás mi hermano, porque cambiamos el Camp Nou por los trileros y no te importó. Por los viajes en Crenspa, por los cafés de tardes enteras cuando éramos estudiantes y por los breves de ahora. Nuestra amistad no depende del tiempo, somos la suma de instantes que nacieron entre Valle Inclán y Lorca y seguirán sumando para demostrar que la amista más sincera sí existe y el ejemplo eres tú.
Feliz cumpleaños Pito, un año más.

25 de febrero de 2012

lunes, 5 de diciembre de 2011

Where children sleep....

El lugar donde se esconden los sueños aguardan las pesadillas. A veces, se escucha un cuento antes de dormir, otras se prefiere cerrar los ojos con fuerza para no ver ni escuchar. A veces canción de cuna, otras gritos que duelen. En ocasiones se siente la lluvia, el frío y el dolor. En otras, la caricia y el beso de un ángel. Y en todas llega la noche, la misma para todos... pero en unas la lluvia golpea por fuera de los cristales y en otras llueve por dentro.
Jasmine, 4 años. Kentucky.
X, 17 años. Vive en una favela en Rio de Janeiro, Brasil.
Justin, 8 años. New Jersey.
X, 4 años, rumano, vive con su familia a las afueras de Roma.
Indira, 7 años, Katmandu, Nepal. Trabaja en una cantera de granito.
Dong, 9 años, Yunnan (China). 

Delanie, 9 años, New Jersey. 
Prena, 14 años, Katmandu (Nepal).

Risa, 15 años, Kyoto (Japón).

Dónde duermen los niños... Trabajo del fotógrafo James Mollison
http://www.jamesmollison.com/wherechildrensleep.php

martes, 26 de julio de 2011

La vergüenza del hambre

Vergüenza es lo que siento al ver las durísimas imágenes que nos llegan de la hambruna que se está viviendo al este de África. Durísimas como otra tantas que hemos conocido a través de televisión y prensa. Diferentes conflictos, diferentes hombres, mujeres y niños pero el mismo dolor, el mismo llanto y la muerte como protagonista.
 
Desaparecen las personas para convertirse en “aquellos que mueren de hambre”, esos que existen pero de lejos, los que remueven nuestra conciencia de vez en cuando y tienen el poder a través de su mirada de hacernos sentir más y más pequeños. Culpables y cómplices. Nos recuerdan que no hay justicia ni piedad, que la tierra puede ser un infierno, que el hambre y la sed queman y duelen, y matan.
 
A mis 15 años, el Genocidio de Ruanda en 1994 me impresionó de tal manera que me prometí que jamás me acostumbraría a ver el hambre, las guerras y el dolor. Y así fue con el interminable conflicto en Sierra Leona, las matanzas de Darfur,la Guerra del Congo... El nudo en el estómago no desaparece. Y te preguntas el por qué.  Y te repites una y otra vez: hambre y sed.
 
Y sabes que hemos llegado a la luna, que hemos inventado el Iphone y el Ipad, pero no hemos querido encontrar la fórmula, la ecuación, los recursos, la voluntad de intentar que en pleno siglo XXI, el hambre y la sed no maten. Vergüenza, rabia e impotencia de mirar al hambre al los ojos aunque sea a través de imágenes.
 
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